Si tu hijo o un familiar con necesidades especiales o tú mismo tienes alteraciones del movimiento, con razón de más has de descubrir qué es el movimiento libre para vosotros.

 

Moverse libremente no es exclusivo de personas sin dificultades motoras. 

 

El trabajo de aprender a moveros conscientemente fomentará vuestro bienestar.

 

¿QUÉ ES EL MOVIMIENTO?

 

Movimiento, de mover. Véamos que dice la RAE 🤓:

 

    1. “Estado de los cuerpos mientras cambian de lugar o de posición.”
    2. “Alteración, inquietud o conmoción”
    3. “Dar motivo o estímulo a alguien para algo”

Del latin motu. Palabras derivadas son motivación, motivo, momento.

De ahí, motu proprio o voluntariamente, de propia motivación.

 

Cada uno puede crear la definición que se le acople más, para mi es:

 

Aquel cambio perceptible o no en el cuerpo, que da respuesta a un estímulo.

¿CÓMO SURGE EL MOVIMIENTO?

 

Si pensamos desde dónde nos movemos, seguramente nos vendrá la imagen de músculos, huesos,…

 

Pero en el cuerpo ocurren muchos más procesos. Muy simplificado:

 

PERCEPCIÓN

Primero, percibimos algo. De fuera (por ejemplo, vemos una pelota) o de dentro (tengo hambre)

 

EMOCIÓN

 

En cuestión de milisegundos, nuestro cerebro primario le asocia un sentir: “oh una pelota, la quiero.🤩” O “tengo hambre, me siento molesto”😤.

 

ANÁLISIS Y PLANIFICACIÓN

 

A la vez, se ha valorado el riesgo del estímulo (sistema nervioso central, médula, sistema neuroendocrino)

Por ejemplo, en el caso del hambre, alerta a la supervivencia y se liga con una respuesta emocional de llamada.

 

ACCIÓN

 

Luego, tras trazar el plan lo ponemos en marcha. Puede ser:

 

  • una conducta asociada (si no es la primera vez que se nos ha presentado ese estímulo) , 
  • o vamos haciendo pruebas de ensayo – error (si es la primera vez)

 

Esta conducta podría ser emitir un sonido, gatear hacia la pelota, llorar si soy un bebé para avisar que tengo hambre, etc

 

¿QUÉ PARTES DEL CUERPO PARTICIPAN EN EL MOVIMIENTO?

 

En todo este proceso aunque sea instántaneo participan:

  • los órganos de los sentidos internos y externos, 
  • los cables conductores o nervios ascendentes
  • el cerebro que ordena y etiqueta cada estímulo y manda una orden de vuelta
  • los nervios descendentes que transmiten el comando
  • órganos de respuesta (músculos y glándulas), y por supuesto todo lo que lo sostiene (tendones, huesos, ligamentos)

 

Por ello, cada gesto que podemos realizar por mínimo que sea es extraordinario en si mismo.

complejidad del movimiento

Nuestro sistema es ingeniería de alta gama, de lo más complejo. 

 

¿TIPOS DE MOVIMIENTOS?

 

Hay diferentes tipos de movimiento.

  • Rápidos, lentos, bruscos o sosegados, coordinados o descoordinados, voluntarios o involuntarios…

Avance, abrazo, bostezo, caminar, empujón, propulsión, dinamismo, choque, levantamiento, fricción, caída, impulso, saltar, desplazamiento, latido, suspiro, inspiración, espiración.

 

Experiencias tan distintas, y todas ellas son movimiento.

 

Así que si te pillan bostezando en el trabajo y te dicen muévete, puedes decirles “ya lo estoy haciendo”

 

Bueno, o mejor no…

Una clasificación funcional es:

 

Movimientos reflejos, voluntarios e involuntarios

 

  • Reflejos:

Son innatos, no los controlamos, medulares e inconscientes. Por ejemplo el reflejo de prensión. Son características biológicas de nuestra especie, para garantizar nuestra supervivencia. 

Por ejemplo, te quemas y apartas la mano.

 

  • Involuntarios:

Lo son los propios de los músculos internos de los órganos (como el latido del corazón) pero también, a veces, ocurre en músculos tal y como los conocemos.

Es el caso de tics, espasmos, movimientos incontrolados.

 

  • Voluntarios:

Los conscientes, los dirigidos. Pueden automatizarse con su repetición. 

Por ejemplo, nadar.

 

¿QUÉ ME ENSEÑÓ LA FISIOTERAPIA SOBRE MOVIMIENTO?

 

Aparte de lo dicho en cómo surge, aprendí que:

 

La motricidad es una capacidad del ser humano para trasladarse usando las palancas del cuerpo.

 

Nuestros huesos y músculos son nuestra mecánica. Y a esto se le llama biomecánica.

Si hay un orden en su alineación, se facilita la movilidad y es más efectiva.

¿Alguna vez se te ha quedado una llave atascada o una pieza que cuesta mover?

Normalmente en estos casos se ha de engrasar la pieza, y probar con movimientos precisos poco a poco.

Con nuestro cuerpo pasa igual, la forma que tenemos de engrasar las articulaciones (nuestros engranajes internos) es movernos.

 

Es constante, aunque estemos “parados” estamos moviéndonos

 

Pero no me creas, siéntelo.

 

Ponte en la máxima posición que tu equilibrio te lo permita.

No quiero que te caigas intentando postular para el circo del sol eh?

Vale, ahora cierra tus ojos e intenta mantenerte sin moverte.

Si te has dormido, es que has hecho trampas 😛

Si no, habrás sentido ese vaivén ondulante o circular para mantener el equilibrio.

El no caerte se lo debes a los órganos de la propiocepción

Propiocep.. qué??

Así me quedé yo también la primera vez que lo escuché. Ya te contaré sobre este concepto tan chulo, que tanto tiene que ver con sentir el cuerpo y el equilibrio.

 

El moverse está ligado estrechamente con el desarrollo psicológico y con el aprendizaje. Por algo se llama desarrollo psicomotor

 

Aprendemos moviéndonos. Aprendemos al descubrir nuestro cuerpo y con el contacto, nos vinculamos con el otro. Aprendemos que hay un otro y tomamos conciencia de nuestro cuerpo.

Aprendemos sobre lo espacial al construir torres por ejemplo o jugar a las casitas. 

Y así seguimos en continuo aprendizaje. 

El aprendizaje mediante movimiento, a su vez, está ligado a nuestra autoestima. Si nos sentimos libres de movernos o de decidir, fomentamos la autonomía y el respeto. 

Hemos de saber que el desarrollo psicomotor de 0 a 3 años, es importantísimo ya que es la base de todo aprendizaje posterior

Y se respeta acompañando y permitiendo que el/la peque explore con libertad.

 

MOVIMIENTO LIBRE

 

Nuestros bebés son los más vulnerables al nacer. 

No nacemos caminando, como la mayoría de las crías. Confiamos nuestra supervivencia a disposición de otro ser que nos protege.

Para estar seguros nuestro hábitat es el cuerpo de la madre, que ya conocemos.

Además, no hablamos. Aunque sí nos comunicamos, con el llanto. Esta es nuestra primera habilidad para expresar y tomar decisiones.

A nuestro ritmo, empezamos a movernos.

Y vamos almacenando un historial según nuestras experiencias motoras, cómo nos guste más movernos, cómo nos sintamos más cómodos, etc…

Así, vamos formando nuestro registro motor y patrones motores. La forma más efectiva para desplazarnos que hemos conocido hasta el momento. 

Por ello es tan importante aprender a moverse y disfrutar haciéndolo.

 

En la infancia respetar los ritmos es esencial, no es una carrera de quien se pone de pie antes.

 

La naturaleza es sabia. Cuando el niño está preparado se sienta, no antes. Cuando está preparado, gatea. Cuando está preparado, camina.

Cuantas menos órdenes e interferencias en la forma de moverse del niño, mejor.

 

¿Cómo favorecer el movimiento libre de tu hijo/a?

 

  • Preparar un espacio amplio, seguro y limpio para que explore,
  • observando qué le interesa,
  • permitirle llevarse todo a la boca,
  • acompañarlo respetuosamente,
  • dándole seguridad y afecto,
  • jugando a su altura,
  • disfrutar observando que cada día es una oportunidad para aprender cosas nuevas.

 

¿Y EN PERSONAS CON ALTERACIONES DEL MOVIMIENTO?

 

En personas con movilidad reducida o alteraciones de movimiento podemos partir de una biología y neurobiología diferente, que dificulta moverse de forma voluntaria.

Pero es posible. Y necesario.

Es más, las actividades y movimientos voluntarios son los capaces de organizar el tono o el movimiento incontrolado.

 

Hipotonía: 

Acuérdate de un día que te hayas sentido sin fuerzas, blandit@, quizá por fiebre, quizá por flojera,…

Algún día que te haya costado mucho mucho moverte, incluso levantarte de la cama. Y tus gestos fueran leeeeentos.

 

Ahora puedes imaginar un poco lo que siente alguien con hipotonía.

 

Un bebé o un/a peque con hipotonía requiere experiencias de contención, de seguridad, de sentir su cuerpo. Y a la vez, sensaciones estimulantes para que se mantenga despierto y conectado con su entorno.

Al principio esta sensación de seguridad y calma la sentirá con el contacto, en brazos de la mamá o papá. 

Los padres pueden aprovechar esta cercanía para introducir juegos estimulantes o simplemente comunicarse con su hija con diferentes tonos de voz, que causen sorpresa.

Poco a poco ha de tomar conciencia de su cuerpo, de su equilibrio para así responsabilizarse de su propio movimiento y, con ello, sentirse capaces de elegir.

Para ello, ejercicios conscientes para ir trabajando la fuerza y coordinación, como el Pilates o el Yoga adaptados, son estupendos. 

Sin olvidar en la infancia, introducirlos como juegos que al niño o la niña le interesen.

 

Hipertonía, espasticidad o rigidez:

 

  • En la espasticidad sobretodo los músculos que nos permiten ponernos de pie, están tensos. Y el cuerpo está en mayor alerta ante estímulos, y reacciona de forma rápida y exagerada.

 

  • En la rigidez, también la musculatura está tensa, pero más hacia el cierre o la posición fetal. Y hay resistencia a la movilización hacia apertura o estiramiento.

 

En estos casos, con mayor motivo hay que evitar forzar. El dolor, el frío, el estrés o algo vivido de forma ansiosa aumentarán el tono.

Solo tenemos que pensar en que nos hace tensarnos.

Por el contario, el calor del cuerpo de la madre y el afecto  en bebés (y más con hipertonía) es necesario. 

También que vaya ganando rango de movimiento, poco a poco, respetando los límites y decisiones del niño. 

 

¿Cuándo quiere mover? ¿Cuánto, hasta dónde? ¿Cómo? Igual como un juego, o pasando las páginas de un cuento. Con o sin ayuda.

 

En adultos, igualmente plantearse estas cuestiones es buena forma de ir comprendiendo el cuerpo y escuchándolo.

Aunque el movimiento sea involuntario, nace de un estímulo. Y conocer los estímulos y cómo respondemos a ellos, nos ayuda.

Las molestias por estirar son normales y, con acompañamiento afectuoso, pueden sobrellevarse. El dolor por estirar se debe evitar.

 

Discinesia, temblores: ataxia y distonías

  • Ataxia:

Seguramente has visto como camina una persona con unas copas de más, o igual hasta lo has sentido en tu piel.

Ir haciendo eses, no controlar distancias visoespaciales, caminar como un cowboy separando las piernas para no caerte y hablar lento y “diferwente”. Eso es ataxia.

Pero ojo, las personas con ataxia no están borrachas. Su alteración está a nivel del cerebelo.

Estas personas o personitas se benefician de potenciar su coordinación, su exploración visual y espacial, su equilibrio.

  • Distonías:

Son movimientos bruscos, en contracción mantenida o intermitente de una parte del cuerpo o de varias. Pueden ser los tics, la corea, la tortícolis, etc.

Si alguna vez has tenido un tic, sabrás que te desconcierta. Incluso que tienes que preguntar si es o no un tic o son imaginaciones.

Lo puedes asociar a estrés, falta de descanso, sobreuso, autoexigencia o a cualquier situación.

 

Ir al origen, lo que propició el “agitamiento”y el para qué del aviso.

 

En algunos casos puede impactar ya que dependiendo de la dimensión, puede llegar incluso a torsionar y adoptar posturas y muecas imposibles una tras otra, parecen todo el tiempo inquietados por algo. Parece doloroso, si bien no siempre lo es.

En estos casos pueden ser personas muy delgadas, ya que el movimiento no cesa apenas. Y si lo hace, es al dormir.

 

Conviene reeducar el movimiento, desaprenderlo y darle un matiz placentero, por ejemplo, bailando.

Sobre este tema mejor os dejo con un experto en el tema de distonías. Joaquín farias.

 

(Está en inglés, pero si lo requieres puedes activar los subtítulos)

 

CONCLUSIONES:

 

Reaprender a movernos es una práctica natural, mejorar cada día para que nuestros movimientos sean más efectivos y nos permitan llegar más lejos con menos gasto energético. 

Y aquí no importa si tu movimiento es normal o alterado, la capacidad de reeducación motriz sigue ahí.

Hay quien llega a hacer piruetas sobre una cuerda entre montañas, hay quien aprende a caminar y trata de no tropezarse, hay quien llega a participar en las paraolimpiadas, hay quien aprende a usar sus ojos para comunicarse.

Recomiendo aprender cuanto antes a moverse libremente para ampliar nuestros límites, e ir descubriendo nuestro potencial.

 

(De momento no estoy poniendo bibliografía, pero hay mucho escrito sobre estos temas. La mayoría de lo que escribo está referenciado de lo que he ido aprendiendo y leyendo. Igual en un futuro añada ese apartado.

Como sea, no quiero que me creas ni a mí ni a la evidencia científica en la que me baso para redactar. Quiero que pruebes lo que te funciona)

 

¿Y tú qué opinas sobre el movimiento?

¿Cómo te gusta moverte? 

¿Fomentas el movimiento libre?

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